El arquero aclaró que su renuncia no es definitiva y reclamó condiciones. «Las selecciones juveniles tienen una casucha y sin medidas reglamentarias», lamentó.
La Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) de Chile dio a conocer la primera lista de convocados del entrenador colombiano Reinaldo Rueda para los amistosos que la selección trasandina disputará el 24 y el 27 de marzo visitando a Suecia y Dinamarca.
La polémica se generó por la inclusión de Claudio Bravo, quien había solicitado mejores condiciones de trabajo en el complejo que alberga los entrenamientos y en el Estadio Nacional de Santiago. El hecho no cayó bien en la dirigencia, que lo convocó igual y lo dejó expuesto.
Arturo Salah, presidente de la ANFP, dijo que el capitán de la Roja hizo exigencias que fueron rechazadas y por eso declinó la citación. «Cualquier jugador en el desarrollo del proceso puede hacer sugerencias, recomendaciones y el cuerpo técnico las puede tomar o no, pero bastante diferente es condicionar una convocatoria, una participación al cumplimiento de esas exigencias», dijo el dirigente a T13 Radio.
«Eso no se puede aceptar y le hace muy mal a un proceso nuevo», lamentó Salah, y la respuesta de Bravo no se hizo esperar. A través de Twitter, el arquero del Manchester City aclaró que sólo le preocupaba su «preparación y trabajo». «Desde la ANFP no he recibido ninguna llamada de parte del presidente Arturo Salah tratando de solucionar este tema», agregó el guardameta.
«Lamento que me estén llamando a la Selección en contra de mi voluntad, ya que con los años me he ganado un mínimo de respeto por este escudo. Espero entiendan mi decisión en esta oportunidad. Abrazo para todos», añadió Bravo, quien este jueves redobló la apuesta con fuertes declaraciones contra Salah.
«El que empezó a pedir el tema del recambio fui yo. Me pone feliz ver gente nueva y joven, que va a mejorar con los años. Estos chicos necesitan herramientas o iremos para atrás», expresó Bravo a radio La Clave, aclarando que su renuncia a la selección no es definitiva. Explicó que el pedido fue optimizar condiciones de entrenamiento y lamentó que no quede «ningún legado» de su generación «con toda la plata que entró el fútbol».
«Las selecciones formativas tienen una casucha y cancha sin medidas reglamentarias», señaló, y lamentó que la selección tenga que jugar «en un Estadio Nacional sucio, con camarines feos y rayados». «Sería muy egoísta si no traspaso lo que he aprendido jugando por el mundo. Ayudar a los más jóvenes. Ya veré más adelante si puedo ser técnico o estar en la ANFP», expresó el arquero de 34 años, quien lleva 12 temporadas en el fútbol europeo desde su salida del Colo Colo.

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