Los dirigentes esperan la renuncia del entrenador, que tiene contrato hasta 2022. Mientras, siguen pagándole a Sevilla su rescisión en cuotas.
En mayo de 2017 la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) fue a buscar a Jorge Sampaoli como nuevo seleccionador. El entrenador que por entonces dirigía al Sevilla había firmado con el club andaluz a mediados de 2016 por dos años, con una cláusula de salida de 1.500.000 dólares. La AFA pagó su desvinculación y acordó un contrato de cinco años.
Hoy, un día después de la eliminación del Mundial de Rusia en octavos de final, los mismos dirigentes que pagaron por su pase están dispuestos a pagarle para que se vaya, pero el director técnico afirmó convencido en conferencia de prensa que no quiere irse. O al menos no renunciar a una indemnización que ronda los 20 millones de dólares.
Según medios argentinos, el presidente de la AFA, Claudio ‘Chiqui’ Tapia, mantendrá una reunión con Sampaoli para intentar que su salida sea consensuada. Otros especulan con que, de no acordar una salida de común acuerdo, le ofrecerá un monto inferior al de su cláusula de rescisión para que deje el cargo.
Mientras espera un “gesto de grandeza” de parte del entrenador, cuyo relacionamiento con el plantel estuvo lejos de ser el ideal, la AFA le tiene que seguir pagando al Sevilla hasta fin de año en cuotas aquel millón y medio de euros que le costó romper su contrato en el fútbol español.
“Banco a Sampaoli aunque Argentina no pase la primera ronda del mundial. Tiene contrato por cinco años y ya pensamos en lo que le falta al fútbol argentino, que es un proyecto”, había dicho Tapia antes de la Copa del Mundo. Hoy, ya piensa en un sustituto para ganar la Copa América de 2019 y cortar una sequía de títulos que lleva ya 25 años.

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