Un gol de Roberto Firmino le permitió al equipo inglés coronarse como el mejor del mundo por primera vez en su historia.
Liverpool se sacó la espina de sus anteriores finales del mundo y por primera vez pudo coronarse como el mejor equipo del planeta. En 1981 cayó 3-0 con Flamengo y en 1984 1-0 con Independiente por la Copa Intercontinental en Tokio, y en 2005 perdió la final del Mundial de Clubes 1-0 ante Sao Paulo en Yokohama. Hoy, por la edición 16 del Mundial de Clubes, le ganó 1-0 en Doha al Flamengo, que fue un durísimo rival y mostró estar a la altura del ganador de la última Champions League.
El encuentro arrancó con el elenco inglés imponiendo condiciones y dando sensación de peligro constante en los primeros cinco minutos. Avisó de arranque Roberto Firmino picando a espalda de los zagueros y definiendo por arriba un mano a mano con Diego Alves, más tarde se lo perdió Mohamed Salah y posteriormente un bombazo de Alexander Arnold pasó cerca del arco norteño.
Con los minutos se fue acomodando en el campo el campeón de América, que inquietó con la velocidad de Bruno Henrique por izquierda y por momentos moviéndose libre por el frente de ataque. El veloz número 27 dispuso de una llegada clara a los 26’, pero no pudo definir bien por el cierre de Joe Gómez. Luego tuvo más la pelota el conjunto de Jorge Jesús, que mantuvo alejado de su área al cuadro inglés hasta el descanso.
El elenco de Jurgen Klopp volvió a salir muy agresivo al segundo tiempo y estuvo a punto de abrir el score a los 47’, pero el vertical se lo negó a Firmino. Luego respondió el Fla con tres intentos de Gabigol; uno se fue por arriba y los otros encontraron bien parado a Alisson, que mostró la solvencia de siempre. El que no estuvo en su nivel habitual fue Giorgian de Arrascaeta, sustituido por Vitinho a los 78’.
Liverpool acarició el 1-0 a los 86’, cuando Diego Alves sacó del ángulo un remate de Henderson desde afuera del área, y cuatro minutos después se paralizaron los corazones de todos los hinchas. El árbitro qatarí pitó penal de Rafinha sobre Mané en una jugada muy rápida, pero tras revisarla en el VAR entendió que no hubo infracción. Y de haber sido, era afuera del área por escasos centímetros.
En la prórroga se mostró más entero físicamente el Liverpool, que a los 9’ abrió el tanteador con su arma predilecta; el contragolpe. Un pase de Henderson encontró mal parado al fondo rubronegro e inspirado a Mané, que descargó inteligentemente para Firmino. El 9 brasileño hizo el resto y tras un par de enganches con nervios de acero, definió a la red para tristeza del cuadro más popular de su país natal.
Luego intentó con más empuje que fútbol el Flamengo, que apeló al amor propio para emular la remontada de la final de la Libertadores ante River Plate. Estuvo cerca a muy poco del final, pero Lincoln falló. Liverpool supo defenderse con la pelota y abrochó un triunfo histórico en una final que fue la más pareja de los últimos años entre europeos y sudamericanos.
LIVERPOOL 1-0 FLAMENGO
Gol: 99′ Firmino (L)
Amonestados: 45′ Mané (L), 81′ Salah (L), 90′ Vitinho (F), 100′ Firmino (L), 105′ Milner (L), 112′ Diego (F)
Árbitros: Abdulrahman Al Jassim, Taleb Salem Al Marri y Saoud Al Maqaleh (Qatar)
Khalifa International Stadium, Doha (Qatar)
LIVERPOOL: Alisson Becker; Alexander Arnold, Joe Gómez, Virgil van Dijk y Andrew Robertson; Naby Keita (100′ James Milner), Jordan Henderson y Oxlade Chamberlain (75′ Adam Lallana); Mohamed Salah (121′ Xherdan Shaqiri), Roberto Firmino (105′ Divock Origi) y Sadio Mané. DT: Jurgen Klopp.
FLAMENGO: Diego Alves; Rafinha, Rodrigo Caio, Pablo Marí y Filipe Luis; Willian Arao (120′ Orlando Berrío) y Gerson (102′ Lincoln); Everton Ribeiro (82′ Diego Ribas), Giorgian de Arrascaeta (78′ Vitinho) y Bruno Henrique; y Gabriel Barbosa. DT: Jorge Jesús.

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