Luis Suárez fue un demonio, anotó dos, el segundo picando la pelota de penal y lleva 11 goles en 13 partidos ante el Real Madrid
Barcelona se metió en la final de la Copa del Rey tras vencer 3-0 al Real Madrid (1-1 en la ida) en el Bernabéu con un doblete de Luis Suárez que jugó un partido para enmarcar.
Los merengues perdonaron a la visita al Barcelona en la primera parte de la vuelta de semifinales de la Copa del Rey (0-0), con claras ocasiones desperdiciadas por el brasileño Vinicius Junior y el francés Karim Benzema, ante el equipo de Ernesto Valverde que no encontró el camino para chutar a Keylor Navas.
El clásico dejó una primera parte muy intensa, de ritmo alto y gran desgaste físico. El dominio inicial madridista fue convirtiéndose con el paso de los minutos en una apuesta por el contragolpe con la velocidad de Lucas Vázquez y Vinicius. El brasileño pidió penalti en una acción con Semedo y desperdició hasta cuatro ocasiones para marcar el primer tanto del partido.
Los ajustició
Pero el partido se quebró en el complemento con la primera llegada a fondo de los culé. Dembelé desbordó a los 50′ a pura velocidad y puso un pase hermoso a Luis Suárez que de primera definió para inflar la red y poner el 1-0 parcial.
El Madrid no se rendía y seguía buscando en ofensiva, perio Vinicius y Benzemá no se cansaban de errar situaciones claras y el Pistolero los hizo pagar en grande.
A los 69′ otra gran corrida de Dembelé, ahora por derecha, terminó en otro pase rasante a Suárez que ingresaba como una locomotora por el centro y Varane en el intento desesperado por despejar la metió en su arco.
Pero Suárez estaba endemoniado y volvería a ser protagonista, cuando a los 72′ encaró en el área y Casemiro lo bajó, pitando el árbitro penal. Messi, quien generalmente los ejecuta y jugó un partido para el olvido, le cedió el honor al uruguayo y éste la «picó» para vencer a Navas, anotar el 3-0 y recibir el «uruguayo-uruguayo» de los hinchas blaugranas.
El salteño con este tanto en el Bernabéu llegó a once goles en trece clásicos ante el Real Madrid y es el tercero que más le anotó en la historia después de Messi (26) y César Rodríguez Álvarez (14).
A los 78′ el celeste fue reemplazado y ahí se acabó el partido, revirtiendo el Barcelona el 1-1 en el Camp Nou, sellando el 3-0 en el Bernabéu y demostrando que a los goleadores se los respeta.

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